- Durante una auditoría realizada en las bodegas de Audifarma, a las afueras de Bogotá, la Superintendencia de Salud encontró 113.000 unidades de insulina almacenadas, un medicamento cuya escasez ha sido denunciada por usuarios en distintos dispensarios del país.
El superintendente de Salud, Giovanny Rubiano, confirmó que no existe justificación para que estos medicamentos permanezcan en bodegas mientras miles de pacientes los requieren con urgencia. «No hay razones administrativas ni de ningún otro tipo que expliquen por qué estos fármacos no están disponibles para su entrega y, en cambio, figuran como pendientes en las órdenes de los pacientes», afirmó Rubiano.
Desde su cuenta en X, el presidente Petro reiteró sus advertencias sobre el posible acaparamiento de medicamentos con multas políticas y económicas. «Dije que estaban acaparando la insulina, dicho y hecho. Descubrimos 113.000 unidades de insulina acaparadas en las bodegas de Audifarma. La vieja táctica empresarial para dar golpes de Estado, como el de Pinochet, solo que esta vez los descubrimos», escribió.
El jefe de Estado también sugirió que esta estrategia podría estar relacionada con el debate en curso sobre la reforma a la salud, insinuando que actores del sector buscan presionar tanto al Congreso como a la Corte Constitucional para elevar la Unidad de Pago por Capitación (UPC). «Acaparan para que no pase la reforma. Y tienen congresistas aliados. Lo hacen para presionar a la Corte para que se aumente la UPC. Pero la UPC no es insuficiente, simplemente se la roban», denunció.
Medidas urgentes de la Supersalud
Ante la gravedad del hallazgo, la Superintendencia de Salud ordenó a Audifarma distribuir de inmediato los medicamentos retenidos. «No hay ninguna excusa para no ponerlos al alcance de los usuarios, arriesgando su salud y su vida», señaló la entidad. Se desarrolló un plazo máximo de 24 horas para que los insumos sean trasladados a los puntos de dispensación.
El escándalo ha encendido las alarmas sobre el control y la distribución de medicamentos en el país. Mientras el Gobierno avanza con su Reforma a la Salud, este episodio podría convertirse en un punto de inflexión en la lucha por garantizar el acceso equitativo a los tratamientos médicos esenciales.