En un hecho de gran impacto para la infraestructura regional, el Ministerio de Minas y Energía anunció la puesta en marcha del proyecto “Caribe Conectado: Obras urgentes, para un servicio eléctrico confiable y competitivo”, con una inversión superior a los 1.700 millones de dólares destinada a robustecer el sistema eléctrico de la región Caribe de Colombia.
El plan comprenden más de 35 obras estratégicas que incluyen subestaciones, compensadores síncronos, transformadores, reactores y refuerzos de red, diseñadas para mejorar la estabilidad del servicio eléctrico, reducir riesgos de apagones y asegurar una atención eficiente de la demanda energética en departamentos como Atlántico, La Guajira, Cesar, Magdalena, Córdoba y Sucre.
Infraestructura para el futuro
Además de fortalecer la confiabilidad del sistema, la iniciativa facilita la integración de hasta 6 gigavatios (GW) de nueva generación renovable, especialmente a partir de energías eólica y solar, con lo que se busca avanzar hacia una matriz energética más limpia y sostenible en el Caribe colombiano.
Esto representa un avance significativo frente a la tradicional dependencia de fuentes térmicas, reduciendo cuellos de botella históricos en transmisión y promoviendo un desarrollo sostenible en el sector eléctrico regional.
El proyecto “Caribe Conectado” también busca que las economías locales se beneficien de una mejor calidad del servicio eléctrico, lo que puede traducirse en mayor competitividad para industrias, turismo y hogares, además de incentivar nuevas inversiones en energías renovables, un tema clave para la transición energética de Colombia.
Este plan se convierte en una prioridad estratégica dentro de los esfuerzos por modernizar la infraestructura energética en las zonas más pobladas y con mayor crecimiento económico del país.