Inter Bogotá marcó un hito sin precedentes en el fútbol sudamericano al convertirse en el primer club de la región en llevar su camiseta al espacio, en una acción inédita que proyectó los colores del equipo y de la capital hasta la estratósfera.
La misión se realizó en alianza con TaDa, el servicio de delivery de Bavaria, y tuvo como punto de partida el Estadio Metropolitano de Techo, casa del club. Durante el vuelo, la camiseta alcanzó una altitud aproximada de 35.000 metros, casi cuatro veces más alto que la altura promedio a la que vuelan los aviones comerciales.
En su ascenso, la prenda soportó temperaturas cercanas a los −60 grados centígrados y recorrió cerca de 40 kilómetros en línea recta, sobrevolando el sur de Bogotá, los Cerros Orientales y gran parte del cielo capitalino antes de elevarse hasta la estratósfera.
Desde el club enfatizaron que se trató de una misión real, ejecutada con tecnología aeroespacial y debidamente documentada, descartando que fuera una simulación o una acción generada con inteligencia artificial. La iniciativa respondió a la intención de ir más allá de los formatos tradicionales del fútbol y explorar nuevas formas de contar historias desde la ciudad.
Una visión que trasciende el fútbol
El lanzamiento fue presentado como un símbolo de la visión de Inter Bogotá, un club que busca trascender el resultado deportivo y entender el fútbol como una plataforma cultural y creativa.
“Llevar nuestra camiseta al espacio es una forma de expresar quiénes queremos ser: un club que piensa en grande y que cree que desde Bogotá se pueden contar historias con alcance global”, afirmó Mauricio Ucrós, director comercial y de marketing del club, al cierre de la Gala Águila.
Según Ucrós, la iniciativa representa una apuesta por elegir caminos distintos y demostrar que tanto el club como la ciudad pueden proyectarse más allá de los límites tradicionales.
Una alianza que desafía la gravedad
La acción fue posible gracias a la alianza con TaDa, marca que compartió el espíritu innovador de la iniciativa. Desde la compañía señalaron que esta fue una entrega distinta a cualquier otra: “Algunas entregas se hacen en minutos. Otras quedan para la historia. Con Inter Bogotá, TaDa llevó una camiseta, una ciudad y un sueño hasta las estrellas”.
Bogotá como protagonista
Más allá del impacto deportivo y mediático, la misión se convirtió en un gesto de marca ciudad, proyectando el nombre de Bogotá desde un lugar simbólico y poco convencional. La capital fue presentada no solo como escenario, sino como protagonista de una historia que combina creatividad, ambición e innovación.
Con esta iniciativa, Inter Bogotá refuerza su posicionamiento como un club moderno, con mentalidad global, que entiende el fútbol como un lenguaje para inspirar, conectar y llevar el nombre de la ciudad a nuevos territorios, incluso fuera del planeta.