La Mesa de Concertación de Políticas Salariales y Laborales se instalará este 1 de diciembre, dando inicio formal a la negociación del salario mínimo que regirá en Colombia durante el 2026. El Ministerio de Trabajo confirmó que las sesiones se desarrollarán hasta el 29 de diciembre, y si no hay acuerdo entre las partes, el Gobierno expedirá el decreto fijando el aumento el 30 de diciembre, como establece la ley.
La discusión comienza con un panorama ya marcado por tensiones. Uno de los hechos que más ha generado ruido es la decisión de Fenalco de no participar en la mesa, argumentando que “el Gobierno ya tiene decidido el incremento”, lo que —según el gremio— convertiría la concertación en un trámite sin incidencia real. Pese a ello, otros sectores empresariales sí asistirán.
Del lado técnico, ya están sobre la mesa los insumos que tradicionalmente guían la negociación:
- La inflación anual a octubre, que cerró en 5,51 %,
- y la Productividad Total de los Factores (PTF), que se ubicó en 2,91 %.
Estas cifras representan el piso mínimo desde el cual debe plantearse el incremento del salario mínimo para el próximo año, aunque las posturas de los actores siguen estando lejos de coincidir.
Mientras Fedesarrollo sugieren un aumento moderado cercano al 7 %, las centrales obreras, encabezadas por la CUT y CGT, han repetido que insistirán en un ajuste de “dos dígitos”, señalando que la pérdida del poder adquisitivo sigue golpeando a los trabajadores.
El Gobierno, por su parte, ha insistido en que buscará el diálogo tripartito y que se acogerá a los criterios técnicos, aunque no ha adelantado números. El ministro de Trabajo ha señalado que la prioridad será proteger el ingreso de los trabajadores sin afectar la estabilidad del empleo formal.
Durante los primeros días de diciembre se presentarán los informes económicos del Dane, el Banco de la República y los gremios, incluidos los datos definitivos del IPC de noviembre, que se espera el 6 de diciembre y que podría incidir en las propuestas finales.
El ambiente previo a la negociación anticipa un diciembre complejo, con posiciones encontradas y señales de que el acuerdo podría no alcanzarse, como ha ocurrido en varios años recientes. De ser así, el aumento del salario mínimo para 2026 sería definido nuevamente por decreto.
La expectativa crece entre trabajadores, empresarios y analistas, pues el ajuste será determinante para el costo de vida de millones de colombianos y para la recuperación económica del próximo año.