El Ministerio de Justicia confirmó que el traslado de cabecillas criminales a Barranquilla no solo incluye a Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’, y Digno Palomino, sino también a Óber Ricardo Martínez Gutiérrez, conocido como ‘el Negro Óber’, señalado integrante del grupo delincuencial ‘Los Rastrojos-Costeños’.
La inclusión de alias ‘el Negro Óber’ en este proceso ha llamado la atención, debido a que hasta el momento el Gobierno nacional no había informado oficialmente sobre contactos o diálogos con este cabecilla, quien actualmente permanece recluido en la cárcel de Palogordo, en Girón, Santander.
Aunque no existe una fecha definida para su traslado, fuentes oficiales indican que este podría realizarse antes del 20 de enero, día en el que finaliza la tregua entre las estructuras criminales ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’. Este periodo ha sido clave dentro de una fase exploratoria que busca instalar de manera formal una mesa de diálogos entre las partes.
Según lo previsto, el cierre de esta tregua marcaría el momento para dar inicio oficial a las conversaciones, en un intento por reducir los índices de violencia en la capital del Atlántico.
Antecedentes judiciales de alias ‘el Negro Óber’
En el caso de Óber Martínez, recientemente fue condenado a 36 meses de prisión por amenazas contra una fiscal en marzo de 2023. De acuerdo con el proceso judicial, las intimidaciones se habrían producido en medio de una investigación adelantada contra su esposa.
Hasta 17 cabecillas regresarían a Barranquilla
Con el traslado de ‘el Negro Óber’, ‘Castor’ y Digno Palomino, tres de los nombres más reconocidos dentro de la criminalidad organizada volverían a Barranquilla. No obstante, estos no serían los únicos: en total serían 17 los cabecillas que podrían ser trasladados a la ciudad, según lo conocido hasta ahora.
La Alcaldía de Barranquilla manifestó su sorpresa frente a estos traslados y solicitó al Gobierno nacional ser tenida en cuenta en este tipo de decisiones, advirtiendo que es fundamental una articulación previa entre las autoridades locales y nacionales.
“Hubiera sido importante poder establecer una coordinación técnica permanente entre el Distrito, la Gobernación y el Gobierno nacional”, señaló el Distrito en un pronunciamiento oficial, resaltando la necesidad de adoptar medidas de seguridad ante el eventual regreso de estos cabecillas a la ciudad.